Nuestros cuerpos no son “zonas de guerra”,
debemos dejar de tratarlos como si lo fuera. No hay batallas que ganar ni que perder ni enemigos que destruir.
Desarrollar cáncer o cualquier otra enfermedad puede ser un don o una
maldición, depende de cómo se mire. Esas enfermedades no son algo malo que hay
que erradicar, no son el resultado de un mal karma de una vida pasada y de
nuestros pensamientos negativos.
Las enfermedades
son la forma que tiene nuestro cuerpo de comunicarse con nosotros y enseñarnos
un camino mejor...






