Creer que tenemos que ser positivos en todo momento nos
envía el mensaje de que lo que somos no es lo bastante bueno y por eso tenemos
que cubrir nuestro verdadero ser con una pátina de positividad.
El miedo a decepcionar a los demás es una de las formas
que tenemos de perdernos y dejar a un lado nuestra autenticidad. Intentamos
cumplir con las expectativas de otros en vez de permitirnos ser quienes somos...

