En esta semana
donde se celebra el día de la mujer
viene a mí una reflexión: si realmente
sabemos quienes somos.
Si supiéramos que
cada una de nuestras células que forman nuestro cuerpo es distinta de otra, a
pesar de que formen entre ellas tejidos, órganos y aparatos. Si fuésemos
conscientes de que cada una de ellas es un universo diferente conformando tu
cuerpo… nos daríamos cuenta de la grandeza que conformamos, porque son esas
mismas diferencias las que nos unen, las que nos hacen ser lo que somos, un ser
completo. Cada célula por separado, con su función y su particularidad es capaz
de de unirse al resto para conformar el todo que son de forma armoniosa. Y que
la magia actúe en el cuerpo para que dé lugar a las funciones que nos hacen
seguir estando vivos. Como dicen los grandes sabios de la historia, “lo que es arriba es abajo” y “lo que es dentro es fuera”...