miércoles, 14 de septiembre de 2016

Tu enfermedad como mi metamorfosis: La Historia 24, El Agradecimiento

"Me enseñasteis amor, amor verdadero sin posesión. Amor del que hay que soltar para volver a amar lo que no se ve pero siempre está."

Nazaret Martín Anaya




Existen personas que viven con los ojos abiertos, chispeantes y húmedos porque se emocionan en cada momento con detalles pequeños, sencillos. Son aquellas que tienen el estandarte del amor en alto, mas nunca le pesa, aunque sean demasiado humanos con tantas sombras. Eso les hace únicas pues, aunque se equivoquen, siguen profesando que amar es la función más valiosa en sus vidas: amar a un hijo, a un padre, a un sueño, a un trabajo, a una pareja, a la tierra, al universo, a uno mismo, sobre todo a uno mismo para después saber amar al resto… Pueden salir heridos, al amar a aquellos que formaron parte de su historia de forma errónea pero con enseñanzas de oro. Son blanco fácil porque confían en otros igual que en ellos mismos. A menudo lloran mucho, escondidos en su rinconcito para después salir a la vida, renovados, amando sus cicatrices, sus derrotas, sus demonios y sus sombras pues sin todos ellos no serían completos. Las personas que aman sin condiciones son hermosas como un arcoíris apostado entre las montañas, como la sonrisa de un bebé que acaba de conocerte, como una mariposa al posarse en tu piel. Amar para amar, amar porque sí…

lunes, 12 de septiembre de 2016

Tu enfermedad como mi metamorfosis: La Historia 23, El Miedo a Sentir


"Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tus amigos más queridos te puede ayudar tanto como tu propia mente disciplinada"

Buda Gautama



Dicen que la vida no se mide por las veces que respiras, sino por las ocasiones que te deja sin aliento. Así, la única manera de reencontrarnos es, haciéndonos de todo el coraje que dispongamos y ser capaces de mirarnos fijamente con los ojos del corazón, los únicos que nos ven como realmente somos. Hay momentos en que el autoengaño ya no tiene más cabida. En los que, cansada de buscar, sólo cabe empezar a encontrar, a descubrir, a co-crear. Hay momentos en los que ya no precisas de excusas ni justificaciones para sentirte dentro de un grupo, porque por encima de su aceptación, está tu propio reconocimiento. Hay momentos en los que te das cuenta de que algo ha cambiado en ti, aunque nada cambie a tu alrededor…

viernes, 9 de septiembre de 2016

Tu enfermedad como mi metamorfosis: La Historia 22, La Resiliencia

"No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don"
Richard Bach



Pocos días de la consulta en el hospital, Nazaret tuvo un fuerte dolor en la zona del “mioma”. Le duró pocos segundos, pero la dejó engarrotada, sin aire y sin poder moverse. Aquella imperfección en su cuerpo ya cicatrizado desde el esternón al ombligo parecía querer crecer, sin respetar el periodo de transición que necesitábamos. El respiro que anhelábamos. Nos concedió tardes de cafés,  disfraces ochentenos y despedidas victoriosas, junto con noches de boda en la falda del mediterráneo. No le dimos más importancia hasta dos o tres semanas después, en las cuales los dolores habían aumentado en frecuencia y se palpaba el “mioma” más grande...

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Tu enfermedad como mi metamorfosis: La Historia 21, La Mujer Medicina

"No se le puede enseñar nada a un hombre; sólo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo"
Galileo Galilei


En pleno verano celebramos nuestro primer año de casadas. Aún recuerdo uno de los motivos por lo que insitía en casarse… “es que si te ocurre algo, yo quiero poder acompañarte en el hospital…” Lo decía recordando el accidente de tráfico que tuve años atrás. Pero ni siquiera imaginaba la transcendecia que realmente iba a  tener este deseo. Sólo unos meses transcurrieron desde que nos casamos hasta el primer ingreso. Sólo otros pocos meses más, que pesaban como siglos, hasta celebrar el primer aniversario. Nazaret agradeció esta primera celebración con estas palabras...

lunes, 5 de septiembre de 2016

Tu enfermedad como mi metamorfosis: La Historia 20, La mafia farmacéutica

"Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis"
Paracelso


Fue un golpe duro, un manotazo helado. Podíamos haber elegido el absurdo y egoísta sufrimiento de los que se quedan. De los que al sentir que pierden algo puerilmente amado que saben que no llegaron a disfrutar mientras pudieron, se retuercen una y otra vez en el más fatuo de los dolores. Podíamos haber amansado esa pena egocéntrica de la pérdida, a pesar de no ser real, pues los bebés no eran de nuestra posesión, y culparnos por lo no vivido sin  poner remedio a lo que aún se podía vivir. Podíamos culpar a Dios o la vida misma que tranquila continuaba su eterna transformación, de todo lo que nos estaba ocurriendo. O simplemente, encontrar en ese aparente final, la excusa perfecta para caer, para dejarse arrastrar a la oscuridad. Sin embargo, ambas habíamos amado a esos nonatos. Y cuando descubres la mirada del amor, no hay ofensa...

domingo, 4 de septiembre de 2016

Perder para encontrar


Hubo un momento en que perdió las huellas.
Perdió todo lo que llevaba anclado a su espalda, los viejos paradigmas, las formas, las máscaras, la vergüenza, la culpa, los disfraces y la gramática...

viernes, 2 de septiembre de 2016

Noche de Plata, Chispas y Rubí


Casi en lo más alto de la península, la noche de perseidas y plata nos embriagaba. Noche perfecta de media luna y todas las estrellas. Fusionada para poder subir a la cumbre donde en cada paso te encontraba más cerca, me quedaba más próxima del cielo. Luz suficiente para ver nuestras sombras ascendiendo, éstas sin miedo, despojadas de todo lo terrenal, flotando entre las rocas. Y a su vez, oscuridad adecuada para oler el polvo de estrellas  y saberse uno en el infinito.

Luz para ver las sombras, oscuridad para ver la luz…