"Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tus amigos más queridos te puede ayudar tanto como tu propia mente disciplinada"
Buda Gautama
Dicen que la vida no se mide por las veces que respiras, sino
por las ocasiones que te deja sin aliento. Así, la única manera de
reencontrarnos es, haciéndonos de todo el coraje que dispongamos y ser capaces
de mirarnos fijamente con los ojos del corazón, los únicos que nos ven como
realmente somos. Hay momentos en que el autoengaño ya no tiene más cabida. En
los que, cansada de buscar, sólo cabe empezar a encontrar, a descubrir, a co-crear.
Hay momentos en los que ya no precisas de excusas ni justificaciones para
sentirte dentro de un grupo, porque por encima de su aceptación, está tu propio
reconocimiento. Hay momentos en los que te das cuenta de que algo ha cambiado
en ti, aunque nada cambie a tu alrededor…
