La culpa es la fuerza que mantiene el
sueño de separación en el mundo. Cuanto más culpables nos sentimos más
separados estaremos. La culpa nos permite proyectar nuestra responsabilidad en
el otro y creer que lo que hacemos es consecuencia de lo que ellos nos hacen.
La escucha de ti mismo es la clave para apartar esta creencia de nosotros, pues te predispone a dejar de hacer lo que crees hacer para hacer lo que realmente es. La escucha te permite renunciar a una identidad que te mantiene aprisionado, así te liberas de las garras del ego, lo quitas del trono de la dirección de la vida y lo pones en su justo lugar...

