Cuando se es capaz de acceder de forma directa al cuerpo,
se produce de forma muy rápida un cambio emocional. Se puede llegar a las
emociones a través del cuerpo de varias formas.
Una de ellas es controlando la postura, el nivel de
tensión muscular y la manera de movernos. Estamos muy acostumbrados a
controlarlo todo desde la mente, tanto que muchas veces nos resistimos a creer
que un simple cambio en la postura pueda tener un impacto tan grande en nuestra
forma de sentir, percibir y razonar...
