Aunque nos pueda parecer de ciencia ficción, los físicos cuánticos ya han demostrado que vivimos más en una realidad virtual de 3 dimensiones, donde todo depende de quién esté observando, más que de lo que realmente esté ocurriendo. Intentaremos explicarlo.
Una de las
características importantes del holograma es que en un espacio diminuto pueden
almacenarse miles de millones de bits de información.
Si realizamos
una analogía con nuestra conciencia se puede observar cómo en ella también
existe un orden explicado (nuestros pensamientos, sentimientos, deseos…) y un
orden implicado (el inconsciente, donde se halla toda la información heredada)...
