La dualidad te
lleva a la creencia en la escasez. La separación implica soledad, carencia, en
definitiva, miedo. Y el miedo es la fe absoluta de que te puede ocurrir algo en
contra de tu voluntad; una fe del ego.
La percepción determina la experiencia, en esto radica la libertad emocional. El error es creer que todo lo que se percibe es verdad. No nos damos cuenta de que interpretamos continuamente. Por eso, lo primero que hay que sanar es la percepción...
