"El desapego no es que tú no debas poseer nada, es que nada te posea a ti"
Ali ibn Abi Talid
Santo Tomás de Aquino, en siglo XIII, decía que cuando las
leyes expositivas, que son las que hace el hombre, no están en concordancia con
las de la ley natural y la ley eterna, no había obligación moral para
cumplirlas. La condición natural de Nazaret era evidente y ninguna ley creada
por una persona podría cambiarla. Era igual de complicado que intentar cambiar
la naturaleza de un pájaro. Lo único que hace un pájaro es ser lo que es, sin
cuestionarse nada, y disfruta siéndolo. Como las plantas, como las flores que
otorgan belleza y fragancia sin esperar el reconocimiento de nada ni de nadie.
Es la sencillez de lo obvio la que impide que el ser humano acepte las verdades
que el universo desvela. La mente racional, compleja, prefiere enredarse en
arduas retóricas. De alguna forma necesita seguir atrapada. De ningún modo
probar a ser, simplemente, lo que cada cual es...
